HISTORIA

Historia de la devoción de la Virgen de las Nieves en Bariloche

La devoción de la Virgen de las Nieves surgió antes que su patronazgo oficial de la diócesis de San Carlos de Bariloche en 1993. En 1944 el Teniente Coronel Napoleón Irusta, Jefe de la Escuela Militar de Montañana, se salvó milagrosamente de un accidente automovilístico, el día 5 de agosto, día de la “Virgen de las Nieves”. El militar, en agradecimiento, trajo una réplica de esta Virgen desde Buenos Aires y en 1945 fue colocada en la gruta natural en Bariloche.

Nuestra comunidad comenzó las peregrinaciones a la Gruta de la Virgen de las Nieves hace 20 años. Desde ese entonces la Virgen se manifiesta a nuestra Comunidad y miles de gracias se derraman en ese lugar. En este caminar fuimos acompañados por el Padre Juvenal Currulef, quién era un sacerdote barilochense, muy reconocido por su misión con los pobres y los más vulnerables. Nos alentó y ayudo en la construcción del Santuario en honor a la Virgen de las Nieves. El Padre Juvenal falleció el 1ro de Junio de 2014.

Nuestra Asociación Civil sin fines de lucro organiza dos veces al año, los días 25 de Marzo y 9 de Diciembre en la Gruta y en el Santuario, el rezo del Santo Rosario y oraciones comunitarias por los enfermos.

Padre Juvenal
Padre Juvenal
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Historia de la devoción a la Virgen de las Nieves en Roma

Es una antigua advocación mariana que se remonta al siglo IV. Según la tradición, en la época del Papa Liberio (352–366) vivía en Roma un matrimonio piadoso y caritativo. Habían sido bendecidos con abundancia de bienes y también de fe. Sin embargo, su gran dolor era no poder tener hijos con los que pudieran compartir sus dones. Durante años habían rezado por un hijo, pero finalmente se decidieron nombrar heredera a la Santísima Virgen y le rezaron con devoción para que los guiara en la asignación de la herencia.

La Santísima Virgen se les apareció en sueños a cada uno, la noche del 4 de agosto diciéndoles que deseaba que construyeran una basílica con su nombre, y que les daría una señal en donde construirla. Así sucedió que el día 5 de agosto, verano en Roma, nevó solamente en un determinado lugar, en el Monte Esquilino (una de las siete colinas de Roma). Ellos se reunieron con el Papa Liberio y el sintió lo mismo. La nieve cubrió exactamente el lugar donde se debía construir la basílica. Es por esto que popularmente se la conoce como la “Virgen de las Nieves”.  Pronto se construyó la Basílica de Santa María la Mayor.

El Papa Liberio llevó la famosísima Madonna, Nuestra Señora y el Niño, la cual, según una tradición este icono había sido pintado por Discípulo San Lucas sobre una gruesa tabla de cedro proveniente de la mesa de última cena, y llevada a Roma por Santa Helena. A lo largo de los años, el pueblo Romano ha sido muy devoto de esta advocación de la Virgen. Cada vez que Roma se encontraba en peligro de calamidades o de pestes, el pueblo acudía al santuario de Nuestra Señora para pedirle auxilio. La Virgen Santísima les demostró ser una poderosa protectora con grandes milagros. Por estos acontecimientos la Santísima Virgen de las Nieves, es también conocida como “ Virgen de la Salud”, es patrona de Roma.

El 1º de noviembre, de 1954, al final del Año Mariano, el Santo Padre Pío XII por pedido de los fieles, la coronó sobre la pintura de Nuestra Señora. El Papa nombró a la Virgen Reina del Cielo y de la tierra y decretó que se celebrara una fiesta especial para honrarla bajo ese título.

La fiesta de Nuestra Señora de las Nieves se celebra el 5 de agosto, San Pío V la declaró fiesta de la Iglesia universal en el siglo XVII.